Los dientes son los autores de una buena digestión, puesto que es gracias a ellos que podemos masticar y triturar los alimentos. Es por eso que se ha desarrollado la endodoncia, un tratamiento que contribuye al óptimo funcionamiento de la boca y la salud dental. Cuando se trata de realizar este tratamiento en pacientes mayores, es indispensable tener en cuenta ciertas consideraciones para un tratamiento exitoso.
¿Qué es un procedimiento endodóncico?
Cuando hablamos de un procedimiento endodóncico estamos hablando del tratamiento interior del diente. En otras palabras, va más allá del esmalte y la dentina, se refiere al tejido blando que hay en el interior, el cual es conocido como pulpa. Por regla general, en la pulpa es donde se encuentran los nervios, vasos sanguíneos y diversos tejidos conectores que se encargan de fortalecer el crecimiento de los dientes en la etapa de desarrollo. Entonces, ¿cuándo es necesario realizar un proceso endodóncico? Esto se efectúa precisamente cuando la pulpa se ve afectada e inflamada por alguna lesión, caries profunda, infección, entre otros. Es aquí donde muchos pacientes mayores se quejan de dolor, halitosis, sensibilidad intensa, sea al calor o al frío e incluso molestias en las encías. Cabe destacar que hay momentos en los que no se presentan síntomas, pero sí se perciben cambios de color.
Hay que recordar que los dientes de un paciente geriátrico pueden presentar mayores complicaciones que una persona joven. ¿Por qué? Bueno, porque la pulpa dentaria pasa por modificaciones, debido al paso de la edad en la que cambia la morfología y fisiología. También se presentan desgaste oclusal, traumatismos dentarios y cualquier ambiente irritante.
¿Cómo se realiza en los pacientes mayores?
Como ya se mencionó, hay que tener en cuenta ciertas consideraciones al momento de la realización de un proceso endodóncico. Antes que nada, el endodoncista debe realizar una anamnesis, es decir, explorar los antecedentes, dolencias y datos que arrojen su estado de salud en todo aspecto. Asimismo, incluye la realización de radiografías periapicales, por otro lado, esto permite elegir, si es necesario, el uso de anestesia. La anestesia local en mínimas cantidades tiene la particularidad de reducir los riesgos de efecto colaterales. Conozcamos los factores y principios que intervienen en las endodoncias efectuadas en pacientes mayores.
Localización, permeabilización del conducto y preinstrumentación
Esto puede ser un reto en personas mayores, ya que la permeabilidad de los conductos radiculares ayuda a ensancharlos fácilmente e impide que el endodoncista realice un mal movimiento. A su vez, esto minimiza el riesgo de perforación y una óptima elección del instrumento con el que se llevará a cabo el procedimiento. Además, es conveniente utilizar soluciones irrigadoras para ensanchar que contengan quelantes del calcio, tal como el EDTA.
Determinar la longitud de trabajo
Para ello, hay que contar con una radiografía de conductometría con la que se evidencia el tamaño del trabajo que se va a hacer. Esto facilita una visión más clara del estado dental del paciente, a fin de llevar a cabo un procedimiento exitoso.
Preparación biomecánica
Esta preparación es similar a la que se le realiza a pacientes más jóvenes en la que se obtiene un acceso directo a los conductos radiculares. De igual manera, se limpia y desinfecta el área a trabajar, evitando que haya obstáculos en los conductos. Esto también atribuye a la desinfección de instrumentos con una solución de hipoclorito sódico al 2,5 %.
En definitiva, un proceso endodóncico en personas mayores es más común que antes y su procedimiento conlleva una serie de factores a tener en cuenta para un óptimo resultado. Por eso, se evalúa antes de empezar un tratamiento y elegir el método más conveniente para el paciente.





