El área de la odontología infantil u odontopediatría se basa en la prevención y curación de la salud oral. El pediatra diagnostica y hace la primera evaluación de los problemas bucales que pueda tener el niño con sus primeros dientes (primeras erupciones) o con sus dientes permanentes, los cuales, por lo general, ocasionan problemas estéticos o funcionales.
La exploración bucodental en pediatría
Desde el momento en que el niño nace, su desarrollo va a generar diferentes situaciones clínicas. Los datos que se pueden obtener de la boca del menor dependen de la edad evolutiva en la que se encuentra. Así, el recién nacido, lactante, preescolar, escolar y adolescente obtiene diagnósticos diferentes. En este sentido, también juegan un papel importante los padres de familia, ya que forman parte del historial clínico que puede evidenciar antecedentes de algunas anomalías. Ahora bien, el proceso de revisión siempre se debe acometer a nivel intraoral y extraoral. Esto es, examinando los labios, la mucosa oral, glándulas salivales, amígdalas, garganta y dientes.
Es poco probable la aparición de dientes en los recién nacidos, puesto que sucede a un niño por cada tres mil. Igualmente, pueden ocurrir problemas en el desarrollo intrauterino en los arcos viscerales, que ocasionan el labio leporino o fisura palatina. A comparación con las anteriores patologías, la que es más recurrente es la caries, debido principalmente al uso constante del biberón. Las bacterias movilizan unos ácidos que destruyen el tejido duro bucal. No atacan a los incisivos inferiores, porque los labios y la lengua los protegen durante la succión. Para tratar las caries, se usa flúor disuelto en agua en niños mayores de 6 meses.
Enfermedades dentales
La prevención es esencial. Para ello, resulta necesario una secuenciación exacta de los factores ambientales o metabólicos que pueden dañar los dientes. Solo así es posible conocer si estas anomalías son inducidas o congénitas.
- Anomalías de números de dientes
Cuando el niño tiene una cantidad de dientes inferior a la normal, se le denomina agenesia. Esta es una situación en la que pueden faltar piezas dentales y, por regla general, tiene lugar en los terceros molares y en los incisivos laterales superiores. El supuesto contrario es la hiperodoncia, que implica una cantidad excesiva de dientes, aunque no siempre se pueden ver, dado que están retenidos en los maxilares. Sin embargo, puede alertarnos que los incisivos tienen un retraso de erupción o salen en una posición anómala. Es conveniente revisar en una clínica esta situación mediante un examen radiográfico.
- Anomalías en la estructura de los dientes
Una de las alteraciones más comunes es la ocurrida por la falta de calcificación que impide la correcta formación dental. Se le denomina displasia y sucede por herencia o por efectos ambientales. En algunas ocasiones, esta anomalía se puede presentar por un uso excesivo de flúor en las primeras etapas del desarrollo dental.
- Anomalías de color
Algunas tinciones afectan el desarrollo de los dientes debido al uso de varios elementos como la tetraciclina (fármaco). De acuerdo con la localización de la tinción se puede conocer el momento en el que el fármaco afectó la formación del diente. Tinciones como el amarillo y el gris amorronado pueden ser provocadas por los fármacos que consume la madre, al penetrar la barrera de la placenta. Por ello, no es conveniente el consumo de tetraciclina en mujeres embarazadas o en niños menores de 8 años.
La revisión constante de los dientes en los niños puede ayudar a fortalecer su salud oral. La higiene, el uso adecuado de fármacos y la alerta temprana ante cualquier anomalía puede prevenir peores consecuencias. Por tanto, acudir a un profesional de Zen Dental puede ser la solución.





